Viajar siempre es un placer, aunque sea a San Bernardo o Melipilla, pero en esta ocasión fue en un bus al sector llamado "Granizo" en la comuna de Olmué. El escultimo logra fenómenos que no se dan en la sociedad actual, logra mezclar personas de distintos logares, realidades socio ecoómicas y culturales en un solo círculo, en actividades entretenidas al aire libre, lejos de la televisión, el computador y los vicios en los cuales suelo caer cada fin de semana.
Algunos podrían decir que el escultismo es una religión, en lo estricto de la palabra, que proviene de religare, ya que tiene la característica de ser universal y de unir con un fin, y este es la formación del carácter de los muchachos formando hombres libres y respetuosos, buscando buenos ciudadanos para una sociedad cada vez más enfermisa e individualista.
Mi gran placer es pertenecer a instituciones, conocer, comprender y enseñar, pero sin duda, lo más gratificante es trabajar con niños, con aquellos que logran llevarte a hacer cosas que no harías ni por ti mismo, esos niños carentes de afectos que buscan cariño y comprensión.
Estos dos días en campamento bajo techo (carpas armadas dentro de un internado), más allá del frío de una Campana nevada, de la lluvia con toques marinos, fue un reencuentro con lo que me ha apasionado toda la vida, con vivir al aire libre, lejos de noticias, de temblores, de problemas mundanos, lejos de la realidad que nos carcome día a día y que nos cansa de sólo pensarla.
Algunos de verdad doñamos dejar el mundo mejor de como lo encontramos, tal como nos pidió nuestro fundador Baden powell en su último mensaje, aunque vemos en las noticias que el mundo va en retroceso, que el desarrollo es sólo económico, ni intelectual ni social, bueno, dependiendo de el lugar geográfico donde se realice la medición.
Olor a tierra humeda, a arboles nativos y muy en especial, a boldo, siempre es un buen panorama, especialmente cuando los sueños vuelven a nacer en los ojos incrédulos de alguien que comienza a vivir lo mismo que muchos hemos hecho y seguimos haciendo hasta el día de hoy.
Este viaje fue a Olmué y a cada fogata que he vivido durante toda mi vida, fue el Lago Ranco, el Rosal, Los Lleuques, Los Ángeles, San Fabián, Melipilla, Talagante, Isla de Maipo, Minas del Prado, Chillán, Chivilingo, Cerro Negro, y decenas de otros lugares, donde al son de la canción del adios o sel cumbayá he cmpartido este oasis de buenas intensiones. de regreso al mundo terrenal ya estraño las canciones, conversaciones y caminatas, es un tacto adictivi, creo que mucho más que el tabaco.
Blog de Pipo Vega
domingo 17 de julio de 2011
viernes 8 de julio de 2011
RECURDOS DE UN SER DESCONOCIDO
En la lejanía del tiempo y la distancia, encasillado en un mar de recuerdos, comienzo a descubrir que el mundo actúa, piensa y ama lejos de mi solapado mundo de viajes libres, de conversaciones interminables y en un sinfín de conocer personas cada vez más interesantes.
Recorrer el mundo hace que en cada momento se adquieran nuevas experiencias y conocimientos, nuvas formas de ver la vida; aunque el aprendizaje de los más vetustos se renueva cual ave Fénix en mi comportamiento cada vez más relajado, tranquilo y solitario.
Regalo útil para vivir feliz es una carretera con un buen fin, o como dice Aleks Syntec: "el camino no se acaba, continuaré sin descanso, si logro llegar hasta un punto final, donde no hay más por andar"... el resto del tema lo abandono, porque el seguir recordando y pensando en utopías de distancia desconcentra mi caminar firme y claro por la "vereda tropical", quiero seguir en un viaje perpetuo, conocer a más personas que los que habitan China, aunque sin su tradicional cara de sospecha de estos individuos con color a demócrata cristiano (no es Xenofobia, sino que simplemente una analogía para alegrar una tarde de empate futbolero y comienzo de tendinitis).
Existen historias de intermedios en el andar, como los conflictos de quienes tienen cuarenta o llegando a los cincuenta, el conocer los dramas de las mujeres y la libertad de los hombres que sólo buscan saciar las ancias de compañía, o esas féminas descritas mamonamente por Arjona que no se liberan de los rollos y traumas provocados por la falla en un matrimonio. Quizás al comenzar un camino junto a alguien significa una proyección total que se rompe con una separación, y que muy en especial, rompen su propia proyección perfecta de la autoimágen.
Soñar en solitario significa lograr metas personales y hacer el quite a cualquier elemento que signifique cambiar de riel, cambiar prioridades y cambiar un paradigma casi perfecto. Equilibro en la autoimágen, equilibro en el actuar y pensar, sensación de tranquilidad que me molesta, pues las metas, logros y muy en especial, las desepciones provocan que mi vida suba y baje, vale decir, que viaje por el mar de los comportamientos y la persepción.
Debo un café, una ida al cine, un almuerzo y espero dos visitas, todo marcado por distintas sensaciones de cariño, semicariño, atracción, casi amor, enrredos de mi cabeza en los mil mares de mas sensaciones... esos deseos de abrazar, y esa rabia cuando sientes que perdiste a quien crees que es la mujer más importante de tu vida (sin pensar en la familia, obvio).
Me carga la sensación de pacividad y resignación, esa idea católica del dolor, de la otra mejilla, del sufrimiento por el prójimo, ese "dar hasta que duela" del padre Hurtado. Prefiero no el egoísmo, sino que el ombliguismo extremos a la hora de lograr metas, olvidar el sentir por un fin, por tener elementos exquisitos para volar por las nubes y contemplar a quienes caminan en el mundo de los "de a pié". Es como pensaba el mítico Juan, pero no Juan el bautista, ni Juan Pablo II, sino que "Juán Salvador Gaviota", el que se perfeccionaba en conocer y volar, quien alcanzaba grandes velocidades para conocer las sensaciones de surcar el cielo con la velocidad de un águila. Juan miraba desde muy arriba como las gaviotas normales iban y venian desde la tierra firme a los pesqueron, sin otra finalidad que alimentarse; él sentía que debía aprovechar sus capacidades para ser más que lo impuesto socialmente por la bandada de la comida, él tenía como finalidad volar, muy alto y muy rápido.
No tengo alas de gaviota, pero me cargan los de la bandada de la comida, los que van en la mitad de la ola, los que asumen con una reverencia, los que aceptan para no complicarse la vida. Me gusta estar con los ojos más abiertos y sin ataduras que me permitan elevarme, volar. Por ahora sonrío al mundo, extraño a un par de gremlin, a unas cuantas gaviotas y a un picaflor volador, pero miro al horizonte y más que ver gente tan común como en una foto del paseo Ahumada, veo un horizonte sin fin.
Recorrer el mundo hace que en cada momento se adquieran nuevas experiencias y conocimientos, nuvas formas de ver la vida; aunque el aprendizaje de los más vetustos se renueva cual ave Fénix en mi comportamiento cada vez más relajado, tranquilo y solitario.
Regalo útil para vivir feliz es una carretera con un buen fin, o como dice Aleks Syntec: "el camino no se acaba, continuaré sin descanso, si logro llegar hasta un punto final, donde no hay más por andar"... el resto del tema lo abandono, porque el seguir recordando y pensando en utopías de distancia desconcentra mi caminar firme y claro por la "vereda tropical", quiero seguir en un viaje perpetuo, conocer a más personas que los que habitan China, aunque sin su tradicional cara de sospecha de estos individuos con color a demócrata cristiano (no es Xenofobia, sino que simplemente una analogía para alegrar una tarde de empate futbolero y comienzo de tendinitis).
Existen historias de intermedios en el andar, como los conflictos de quienes tienen cuarenta o llegando a los cincuenta, el conocer los dramas de las mujeres y la libertad de los hombres que sólo buscan saciar las ancias de compañía, o esas féminas descritas mamonamente por Arjona que no se liberan de los rollos y traumas provocados por la falla en un matrimonio. Quizás al comenzar un camino junto a alguien significa una proyección total que se rompe con una separación, y que muy en especial, rompen su propia proyección perfecta de la autoimágen.
Soñar en solitario significa lograr metas personales y hacer el quite a cualquier elemento que signifique cambiar de riel, cambiar prioridades y cambiar un paradigma casi perfecto. Equilibro en la autoimágen, equilibro en el actuar y pensar, sensación de tranquilidad que me molesta, pues las metas, logros y muy en especial, las desepciones provocan que mi vida suba y baje, vale decir, que viaje por el mar de los comportamientos y la persepción.
Debo un café, una ida al cine, un almuerzo y espero dos visitas, todo marcado por distintas sensaciones de cariño, semicariño, atracción, casi amor, enrredos de mi cabeza en los mil mares de mas sensaciones... esos deseos de abrazar, y esa rabia cuando sientes que perdiste a quien crees que es la mujer más importante de tu vida (sin pensar en la familia, obvio).
Me carga la sensación de pacividad y resignación, esa idea católica del dolor, de la otra mejilla, del sufrimiento por el prójimo, ese "dar hasta que duela" del padre Hurtado. Prefiero no el egoísmo, sino que el ombliguismo extremos a la hora de lograr metas, olvidar el sentir por un fin, por tener elementos exquisitos para volar por las nubes y contemplar a quienes caminan en el mundo de los "de a pié". Es como pensaba el mítico Juan, pero no Juan el bautista, ni Juan Pablo II, sino que "Juán Salvador Gaviota", el que se perfeccionaba en conocer y volar, quien alcanzaba grandes velocidades para conocer las sensaciones de surcar el cielo con la velocidad de un águila. Juan miraba desde muy arriba como las gaviotas normales iban y venian desde la tierra firme a los pesqueron, sin otra finalidad que alimentarse; él sentía que debía aprovechar sus capacidades para ser más que lo impuesto socialmente por la bandada de la comida, él tenía como finalidad volar, muy alto y muy rápido.
No tengo alas de gaviota, pero me cargan los de la bandada de la comida, los que van en la mitad de la ola, los que asumen con una reverencia, los que aceptan para no complicarse la vida. Me gusta estar con los ojos más abiertos y sin ataduras que me permitan elevarme, volar. Por ahora sonrío al mundo, extraño a un par de gremlin, a unas cuantas gaviotas y a un picaflor volador, pero miro al horizonte y más que ver gente tan común como en una foto del paseo Ahumada, veo un horizonte sin fin.
martes 28 de junio de 2011
VIAJE FUGAZ AL PUERTO
Un viaje fugaz, a la antigua, el mismo puerto que conoce más historias mias que el mejor de mis amigos, podría inducir que el mejor mejor amigo es Valparaíso, aunque como amigo no ayuda en exceso, porque contagia melancolía redundante, un poco de paz, pero rellena de elementos que provocan empinar gratamente una buena copa de vino, muchas veces con la excusa de olvidar algún tipo de sufrir.
Tur extraño, con cansancio de días de actividad, paseo por el Dominó y a la distancia saludos a la conocida pasarela Bellavista, que me sale hasta en la sopa por la sucursal de Presto que hay en ese sector.
Valparaíso tiene ese qué se yo... ese no sé qué que me llena de sensaciones contradictoria. Recorrer los mismos lugares de antaño provocan nostalgia de momentos de felicidad, en los que disfrutaba de la libertad y el amor, o por lo menos, lo que comprendía o interpretaba como tal.
Los tribunales de Valparaíso, la subida Cumming, el Congreso, la calle Viana de Viña son lugares que han marcado parte importante de mi vida y que en un momento de instrospección como el de ahora, donde me mantengo en un stato quo emocional, tranquilo y mirando al horizonte de forma casi desesperada, provocan un pequeño clic.
Pero no todo puede ser así de menalcólico, especialmente cuando rememoré mis primeros días en el distrito, con la orientación de una aveja con diez soles, más perdido que Karadima en el SENAME, aunque la verdad es que este representante del cuerpo de Cristo en la tierra estaría en su salsa. Recorrimos el cerro Alegre de principio a fin; en Viña de Mar, no sé, pero muchos cerros... la moraleja del recorrido casi sin fin fue "hay que seguir las instrucciones al pie de la letra, esto es como hacer un queque", en definitiva, de haber hecho un queque habría quedado más parecido a tejo o zuela, pero de esos zapatos antiguos.
Alguien me puede explicar cómo se les ocurrió en ese cerro llamado Recreo hacer una urbanización tan como las ....? Es que todos los lugares son iguales, subes, doblas, bajas, subes, doblas y aun así, es la misma calle, definitivamente me gusta el orden español en forma de tablero de ajedrés, y aunque no soy bueno para ese juego por mi alto grado de impaciencia, si me ubico a la perfección, especialmente como dijo el padre Agostino Montelli "con nombre de mapuches para un lado y nombre de masones para el otro", como cuando ejemplificaba el orden de los nombres de las calles penquistas.
Quizás podrían ser como en Roma, donde no importando dónde estes, las calles llegan a la iglesia, aunque no me interesa ir a misa, pero si hay un punto de referencia claro que permite no gastar bencina, tiempo y energía en encontrar un lugar para poder aparcar y decir "llegué al destino" sería simplemente feliz.
Aun así, rodear los cerros de forma casi desesperada no es tan malo, ver la bahía de noche es un espectaculo impagable, aunque puede ser pagable pensando en la cantidad de cientos de miles de litros de combustible que se invirtieron.
Un viaje al puerto muy fugaz, un ir y venir tan rápido como el viaje de un péndulo, pero reconfortante por salir del aire santiaguino y del rapido caminar y volver al ir y venir de las gaviotas a los pesqueros.
sábado 11 de junio de 2011
NOCHE DE JUEGOS
Mientras miro en la televisión cómo la gente pone manzanas una sobre otra, para lograr ganar un par de millones de pesos en un programa de metas extrañas, hago un recondo de las mil cosas vividas en tan sólo 24 horas.
No sé si iría a un canal de televisión a exponer mi limitada motricidad fina por treinta millones de pesos, aunque si trabajo contestando el teléfono a cientos de miles de personas por un poco menos de dinero, creo que sería una opción altamente razonable.
¿Qué haría con treinta millones?, No es mucho como para viajar por el mundo, pero algunos lugares se pueden recorrer, quizás Hungría, Francia, obviamente Italia (por las italianas) o China, ellos son caletas y no creo que logre conocerlos a todos, uno por uno, pero es una cultura interesante por un paradigma distinto y sin duda, mucho más sabio que el occidental acomodado a los semicivilizados de latinoamérica.
Para una campaña parlamentaria no alcanza, así es que lo deshecho inmeditamente, a concejal puede ser, pero no es una pega que me guste. ¿Cuántos café alcanzarán?, sirve para hacer lobbie político de café en café.
Quizás un auto altamente económico, como para que los otros 26 millones sirvan para la bencina por lo menos un par de meses, para viajar ida y vuelta a Chillán, ir a carretiar un par de veces a Valparaíso y Rancagua, ir a Mendoza a comprar libros y música.
Lo triste de todo esto, es que debiera decidir entre una de todas estas opciones, vale decir, treinta millones es muy poca plata, como para hacer un asesinato de imágen al demostrar al país mi restringida capacidad de equilibrio.
En definitiva, efectivamente es mejor estar viendo esto que ser el actor principal...
No sé si iría a un canal de televisión a exponer mi limitada motricidad fina por treinta millones de pesos, aunque si trabajo contestando el teléfono a cientos de miles de personas por un poco menos de dinero, creo que sería una opción altamente razonable.
¿Qué haría con treinta millones?, No es mucho como para viajar por el mundo, pero algunos lugares se pueden recorrer, quizás Hungría, Francia, obviamente Italia (por las italianas) o China, ellos son caletas y no creo que logre conocerlos a todos, uno por uno, pero es una cultura interesante por un paradigma distinto y sin duda, mucho más sabio que el occidental acomodado a los semicivilizados de latinoamérica.
Para una campaña parlamentaria no alcanza, así es que lo deshecho inmeditamente, a concejal puede ser, pero no es una pega que me guste. ¿Cuántos café alcanzarán?, sirve para hacer lobbie político de café en café.
Quizás un auto altamente económico, como para que los otros 26 millones sirvan para la bencina por lo menos un par de meses, para viajar ida y vuelta a Chillán, ir a carretiar un par de veces a Valparaíso y Rancagua, ir a Mendoza a comprar libros y música.
Lo triste de todo esto, es que debiera decidir entre una de todas estas opciones, vale decir, treinta millones es muy poca plata, como para hacer un asesinato de imágen al demostrar al país mi restringida capacidad de equilibrio.
En definitiva, efectivamente es mejor estar viendo esto que ser el actor principal...
jueves 9 de junio de 2011
Un día sin metro
Una rutina que me desagrada y me trae recuerdo de algunas canciones lindas, es andar en el metro, pero hoy fue un día distinto, los parlantes decían con voz gangosa "linea uno operativa entre las estaciones Universidad de Chile y Manquehue y entre Estación Central y San Pablo".
Con la curiosidad que me caracteriza, me acerqué a un sonriente guardia vestido completamente de rojo, cual Chapulín Colorado, y le pregunté: "qué pasó", a lo cual con su sonrisa característica responde: "un problema en la vía que tiene detenido el tráfico entre las estaciones Universidad de Chile y Estación Central". Con la misma cara de circunstancia le volví a preguntar: "qué tipo de problema" y el hombre aumento un poco más su sonrisa y se encogió de hombros y me dijo: "suicidio".
Alguien me puede explicar cómo un mar de problemas que decide terminar con su ahogador sufrimiento por existir, se transforma en un "problema en la vía", un hombre condenado por la Iglesia Católica, condenado por quienes somos humanistas y creemos en las capacidades de perfección del ser humano, pero peor que eso, condenado por el Metro de Santiago por suspender el tránsito de los carritos llenos de personas que quieren volver pronto a sus hogares.
Comparable sólo con un corte de luz o un riel suelto, una cadena o un par de "flaites" que se roben los cables de cobre para venderlos por kilos. Dejar de tener la calidad valiosa de ser humano, de ser la creación más perfecta de Dios para algunos o simplemente la capacidad de lograr los sueños más locos sólo con nuestro intelecto, se pierde en una milésima de segundos, en un instante donde todo el mundo sigue viviendo igual, sin detener su apurado ritmo, sin pensar en los problemas del otro y menos en la miseria espiritual y material en que gran parte de nuestra población vive.
Ahí estaba yo, caminando lentamente hacia el andén, intentando entender cómo funciona el cerebro humano, qué lleva a autodestruirse sin un fin heroico, como los Talibanes o los kamikazes, más allá de que sea justificado o moralmente correcto, qué lleva a poner un fin definitivo. Un par de sacudidas de cabeza y a retomar la rutina: seguír pensando en la inmortalidad del cangrejo como siempre.
miércoles 8 de junio de 2011
Besos
¿A caso hay algo mejor que resistirse a un beso?, aguantar los deseos incontrolables de dar un beso apasionado provoca sensaciones extrañas. No debiera ser placentero el restringirse las cosas agradables, pero en este caso, es una de las pocas excepciones de la vida.
Escribir de los besos no es un tema que me apasione, ni tampoco la devoción de mi actuar, pero cuando encuentras la persona indicada con quien existe ”feeling”, puede transformarse de un medio a un fin, y eso es lo entretenido e interesante.
No todo el mundo juega y provoca deseos en el otro, no todos buscan sentirse un poco deseados; ese es el fin de estos típicos “rolplay” de hacer cosquillas, rozar los labios o simplemente mirarse fijamente a los ojos en silencio, ese silencio que incomoda y ante el cual no quieres perder, aguantas y aguantas, esperando que tu contrincante pierda y sea quien ceda para que te de un tan deseado beso, con lo que esto implica.
Es un simpático orgullo, un desinterés por milésimas de segundo, cosquillas nerviosas, experiencia que no se vive todos los días ni con todas las personas. Puede ser repetitivo a lo largo del tiempo o una historia de una noche de disco, el escenario es un detalle, mientras se vive el momento de felicidad extrema, los oídos se tapan un poco para no interrumpir el juego y los ojos que miran pareciera que estuvieran cerrados... reina el silencio, hasta un algún día y abrir los ojos en la realidad.
Escribir de los besos no es un tema que me apasione, ni tampoco la devoción de mi actuar, pero cuando encuentras la persona indicada con quien existe ”feeling”, puede transformarse de un medio a un fin, y eso es lo entretenido e interesante.
No todo el mundo juega y provoca deseos en el otro, no todos buscan sentirse un poco deseados; ese es el fin de estos típicos “rolplay” de hacer cosquillas, rozar los labios o simplemente mirarse fijamente a los ojos en silencio, ese silencio que incomoda y ante el cual no quieres perder, aguantas y aguantas, esperando que tu contrincante pierda y sea quien ceda para que te de un tan deseado beso, con lo que esto implica.
Es un simpático orgullo, un desinterés por milésimas de segundo, cosquillas nerviosas, experiencia que no se vive todos los días ni con todas las personas. Puede ser repetitivo a lo largo del tiempo o una historia de una noche de disco, el escenario es un detalle, mientras se vive el momento de felicidad extrema, los oídos se tapan un poco para no interrumpir el juego y los ojos que miran pareciera que estuvieran cerrados... reina el silencio, hasta un algún día y abrir los ojos en la realidad.
jueves 2 de junio de 2011
Saratustra
Hoy ha sido el día de las cartitas, mensajes e intercambio de correos, extraño cuando uno comunica y recibe la retroalimentación esperada. Es normal que en el acto comunicativo, existe persuasión, imagino que no lograré tal forma de persuación como a mi soledad le gustaría, pero existen elementos de felicidad que sirven para un agradable viaje de regreso a mi hogar con el esbozo de una pequeña sonrisa picarezca.
escuchar todo el día a las distintas personas que llaman para expresar su conformidad o absoluta y total disconformidad, provoca un cansancio mental extraño, nos cargamos de buenas y malas energías, luego de cada llamada hacemos un pequeño saumerio interno, en el cual nos liberamos de todas las energías recibidas en el llamado anterior, este proceso puede demorar milésimas de segundo, y luego, volvemos con la mejor disposición a decir "buenas tardes, atiende Víctor Vega, con quién tengo el gusto de hablar?"; es un clásico que se repite día a día, que me recuerda el día de la marmota.
¿Alguien vió el día de la marmota? yo no, pero es una película clásica de un pobre tipo que todos los días despertaba en el mismo día, y este era "el día de la marmota", por lo cual, muy al estilo gringo, sus pares celebraban este día como si fuera el día de la independencia o como el día de acción de gracia. Acá en el mundo se experimenta la misma sensación, la mismas llamadas, los mismos temas, los mismos programas, nada nuevo, nada original, sólo algo bueno, la misma cara...
Vuelvo al eterno retorno de Nietzche, especialmente porque es un tipo muy inteligente, a quién se le ocurre la existencia de Saratustra, un hombre que luego de meditar y pensar la vida sobre un cerro junto a una caverna, pajaritos, quién sabe si águilas o cóndores volando sobre su cabeza (aunque lo de cóndores era para latinoamericanizar al hombre), y bajó tan lúcido que proclamó por los campos, aldeas, poblados y casas de señoritas (esto es especulación), que Dios había muerto, pero esto no significa que murió arrollado por un transantiago o clavado en una cruz, sino que murió la fé, se la llevó el río, se fue junto con los pavos pa'l río o con las cabras pal monte, vale decir, la fé en un ser divino se transformó en la creencia en la humanidad, en la perfectivilidad del ser humano.
Cómo no recordar el Eterno Retorno de Nietzche a la hora de vivir todos los día las cosas cíclicas, aunque él se refería a algo más interesante que la rutina, aplicanble a la historia, pero este es mí eterno retorno y tengo el derecho de asimilarlo a cualquier teoría antigua o nueva como quiera.
escuchar todo el día a las distintas personas que llaman para expresar su conformidad o absoluta y total disconformidad, provoca un cansancio mental extraño, nos cargamos de buenas y malas energías, luego de cada llamada hacemos un pequeño saumerio interno, en el cual nos liberamos de todas las energías recibidas en el llamado anterior, este proceso puede demorar milésimas de segundo, y luego, volvemos con la mejor disposición a decir "buenas tardes, atiende Víctor Vega, con quién tengo el gusto de hablar?"; es un clásico que se repite día a día, que me recuerda el día de la marmota.
¿Alguien vió el día de la marmota? yo no, pero es una película clásica de un pobre tipo que todos los días despertaba en el mismo día, y este era "el día de la marmota", por lo cual, muy al estilo gringo, sus pares celebraban este día como si fuera el día de la independencia o como el día de acción de gracia. Acá en el mundo se experimenta la misma sensación, la mismas llamadas, los mismos temas, los mismos programas, nada nuevo, nada original, sólo algo bueno, la misma cara...
Vuelvo al eterno retorno de Nietzche, especialmente porque es un tipo muy inteligente, a quién se le ocurre la existencia de Saratustra, un hombre que luego de meditar y pensar la vida sobre un cerro junto a una caverna, pajaritos, quién sabe si águilas o cóndores volando sobre su cabeza (aunque lo de cóndores era para latinoamericanizar al hombre), y bajó tan lúcido que proclamó por los campos, aldeas, poblados y casas de señoritas (esto es especulación), que Dios había muerto, pero esto no significa que murió arrollado por un transantiago o clavado en una cruz, sino que murió la fé, se la llevó el río, se fue junto con los pavos pa'l río o con las cabras pal monte, vale decir, la fé en un ser divino se transformó en la creencia en la humanidad, en la perfectivilidad del ser humano.
Cómo no recordar el Eterno Retorno de Nietzche a la hora de vivir todos los día las cosas cíclicas, aunque él se refería a algo más interesante que la rutina, aplicanble a la historia, pero este es mí eterno retorno y tengo el derecho de asimilarlo a cualquier teoría antigua o nueva como quiera.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)